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La tabla superior la extraje de las bases de datos del Instituto Nacional de Estadística y describe la evolución los impuestos ambientales por clase de impuesto entre 1995 y 2006. Mi conclusión fue que si fuera investido como bondadoso dictador de los españoles
implantaría entre la materia a impartir en la asignatura de EpC un trimestre en el que los alumnos - constituídos en hipotético gobierno de la Nación - tendrían que cuadrar todas sus propuestas políticas, cualesquiera, en términos de impuestos a recaudar de sus propios bolsillos y actividades como ciudadanos para financiar tales propuestas. Y de esta manera aprenderían para siempre como identificar la distancia entre deseos y realidades, como establecer prioridades y convertirse en invulnerables a promesas de la clase política que halagan los oídos de los ciudadanos sin jamás explicar qué renuncias escondidas en los costes implican tales promesas. Quizá así el debate político más importante en un parlamento, los presupuestos, se convirtiera en España en lo que es en otros lugares, un tema de máxima audiencia e interés.
Hace unos días se aprobaba el paquete de estímulo a la economía que Obama sometió a las cámaras. En el tiempo que transcurrió durante la discusión la comunidad científica estadounidense destripó la parte presupuestaria que les afectaba y hubo encendidas polémicas entre unos y otros. Fue aprobarse y, dado que algunos fondos están disponibles de manera inmediata pero con un fecha muy corta, en algunos casos no más de cuatro semanas, para presentar programas de investigación acogiéndose a esos fondos, centenas de grupos de investigación se dispusieron a redactar sus peticiones en feroz competencia.
En España se aprobaron los presupuestos de este año fiscal con el apoyo del PNV dado que el gobierno del Sr. Zapatero carece de la mayoría para sacarlos adelante en solitario. El PNV pidíó algo a cambio, claro. La transferencia de todos los fondos y competencias en materia de ciencia e investigación. La ministra de Ciencia del Gobierno de España, también vasca, no creyó conveniente elevar ni la mínima protesta porque le dieran un mordisco a su departamento y a partir de ahora siendo ministra de ciencia nada pinta la buena señora en las decisiones sobre ciencia en su tierra. Tan tranquila. Curioso. La comunidad científica que ve como se pasa de lo global a la boina tampoco protestó. Ni una línea en los medios de comunicación y la sociedad española en el no sabe no contesta habitual. Supongo que pronto habrá 17 ministrillos de ciencia local repartidos por ahí para financiar la búsqueda de la patente del pan y otras investigaciones parroquiales sin interés.
En los presupuestos está casi todo. Gracias al INE se puede bucear ahora en los impuestos medioambientales. En el año 1995 esos impuestos medioambientales eran de €9.483 millones y representaban el 1,3% de nuestro PIB. Diez años después eran el doble, €18.297 millones y esos impuestos que se imputan como medioambientales ya no eran el 1,3% del PIB sino un 40% superiores, más del 1,8% del PIB. Mientras nuestro PIB creció aproximadamente un 47% en ese período en valor absoluto los impuestos en este área lo hicieron en un 100%. El año pasado nuestra economía decreció aproximadamente, en millones de euros, la mitad de lo que pagamos en impuestos medioambientales. Son los impuestos, a mi juicio, uno de los temas más importantes y de interés para el ciudadano, aunque este manifieste una completa pereza para ocuparse del uso que se hace de ellos y de los motivos para recaudarlos. Aunque uno de cada 10 euros que ahora recauda el estado tenga la consideración de "medioambiental" y yo vaticine que serán la nueva teta recaudatoria, con un ciudadano temeroso de que le acusen de poco interesado en temas medioambientales, incapaz de reaccionar y rebelarse. Pues debería informarse. El sector de la hostelería, por ejemplo, ha visto incrementado sus impuestos "medioambientales" en ese período en un 70%. Luego el ciudadano se extraña y se queja del precio de un café o de una caña, ¿qué esperaba?, ¿que el hostelero no reflejara esos impuestos en sus precios?. Un alcalde del PP, Gallardón, usa la excusa medioambiental, sostenible, y toda la artillería del bla, bla, bla medioambientalista para disfrazar que ha implantado una subida del 10% en los parquímetros de la ciudad de Madrid. Un 10% en un país que está una recesión de tal calibre que ha dejado la inflación reducida a cenizas y prácticamente nula por la inanición de la economía. Él sube los parquímetros un 10%. Un cuñado italiano mío asegura que en Italia habría habido revueltas en las calles y observa estupefacto la reacción mansa de los más desfavorecidos leyendo la cifra de su recibo de la luz, un invento del calvo ministro Sebastián, que se dedica a hablar de bombillas y coches eléctricos mientras timan con descaro a sus propios votantes. Los otros, los que no le votan, se dan ya por timados. Alguien preguntaba en este pueblo a qué derecha se refiere uno cuando no se refiere a la derecha de Rajoy y cía. Pues está claro, a una derecha que no toleraría estos saqueos del contribuyente, porque en todo este proceso 1995-2006 tuvo parte importante también en el atraco un tipo con bigote, más preocupado por el cesarismo de sus intereses personales que por los de España y el año que más subieron en porcentaje los impuestos medioambientales fue su primer año de gobierno, los subió la modesta cifra de un 20%. Casi nada. Esa teta escondida la aprovechó luego Zapatero que debió pensar que si lo hacía la derecha él no iba a estar menos legitimado para hacerlo.
Mientras tanto, pasa la vida. Aunque yo pondría esa ejercicio de impuestos a los chavales en la asignatura de Educación para la Ciudadanía. Al menos a ellos no les engañarían dos veces
. Creo.
b
PS. Fuente para los datos : Series temporales del INE.
Comentarios
#1 Ya te digo
Hola, balsero. Resulta espeluznante el hecho de transferir fondos estatales a una comunidad autónoma, la vasca, gobernada desde hace muchos años por un partido secesionista/separatista. Los voceros de lo políticamente correcto llaman al separatismo soberanismo, expresión esta última que contraviene nuestro ordenamiento constitucional ya que la única nación que cabe llamarse soberana es España. Sólo confío en que el PSOE rechace de plano gobernar con un partido que se presentó en Estrasburgo a pedir el derecho a decidir, eufemismo que esconde la reclamación a separarse y secesionarse de España.
Artículo 2.º.— La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles….Enviar un comentario nuevo