La huella de la troposfera

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace unas semanas un grupo de 17 autores publicó un artículo en el International Journal of Climatology titulado Consistencia entre los modelos y las tendencias de temperatura observadas en la troposfera tropical. (Pdf) (Santer et al., de aquí en adelante)

El artículo científico tenía mucho interés porque el alarmismo climático nunca pudo explicar las discrepancias entre lo que predicen los modelos debe ocurrir en los aproximadamente 20 km más bajos de la atmósfera en los trópicos y lo que realmente ocurre.

El artículo mencionado sostenía ser capaz de reconciliar las observaciones y las predicciones salvando así - dicen los 17 autores - una de las críticas principales de quienes pensamos que no hay ningún problema climático del que debamos preocuparnos.

Ni que decir tiene que los medios de comunicación y el medioambientalismo radical - sin haber leído el artículo, claro- utilizó su publicación como palanca propagandística, la Ciencia se ha pronunciado, bla, bla, bla.

Otros, más meticulosos, decidieron echar un vistazo a fondo al papel publicado por Santer et al. El 17 de Octubre Lucia Liljegren ya había destrozado cualquier ilusión del alarmismo climático y lo conté aquí. Si lo que dicen Santer et al. reconcilia las temperaturas en la troposfera entre modelos y observaciones entonces reduce a cenizas la consistencia entre modelos y observaciones en la superficie. Porque si el método de Santer et al. se aplica (lo que es bueno para el pato ha de ser bueno para la pata) a las temperaturas de la superficie terrestre la conclusión que se obtiene es que modelos y observación no coinciden. Por tanto el alarmismo climático logró vestir un santo desvistiendo a otro.

La cosa no terminó aquí. Científicos ajenos al artículo se preguntaron por la metodología utilizada en dicho artículo. Le pidieron al autor principal los datos para realizar un análisis propio hacia el 20 de Octubre. La respuesta del autor principal llegó el 10 de Noviembre

No. Y no se vuelva a comunicar conmigo en el futuro

Increíble. Se eligió entonces el camino legal. Se aprovechó que 4 de los firmantes trabajan para instituciones gubernamentales estadounidenses y están sujetos por tanto a la Freedom of Information Act (FOIA).

En esencia la FOIA regula la información pública que obligatoriamente ha de entregarse al ciudadano que la solicite. Sólo existen 9 excepciones y todo servidor público sabe que el ciudadano no precisa especiales conocimientos. Basta decir por ejemplo "quiero toda información en poder del funcionario X sobre el asunto Y con la empresa Z". Y toda es toda. Si en un papel de servilleta el funcionario X apuntó algo sobre la empresa Z y el asunto Y más vale que tome en serio la petición porque le puede acarrear consecuencias muy graves no hacerlo. Abarca todo tipo de soportes y el servidor público sabe que no puede ni soñar con apelar a que ciertas cosas están en su ordenador privado, en su cuenta de correo personal, etc.

Como comparación, ya que tanta crítica anti-americana absurda se escucha a veces en España, mis peticiones al congreso de los diputados para que me informen de su gasto energético han sido, simplemente, ignoradas. No puedo imaginar al funcionario de mayor rango de una agencia estadounidense ignorando una petición similar. Sencillamente imposible.

El día 10 de este mes se realizó la petición - bajo el amparo de la FOIA, un mera apelación en el correo electrónico a este mecanismo legal basta, no hay que llamar a abogados-  a la agencia gubernamental para la que trabajan 4 de los científicos firmantes del artículo. Se les pedía lo que Santer se negaba a dar. Hoy llegó su respuesta, en alguno de los casos con evidentes muestras de nervosismo. Podando y cortando y dejando sólo la sustancia los 4 firmantes del artículo dicen grosso modo (es hilarante)

no tenemos nada, ni una línea de correspondencia siquiera con el autor principal 

Cuatro científicos co-firmando un artículo bajo un autor líder, Santer, ¿no tienen siquiera un correo intercambiado?, ¿firman un papel sin haber visto los datos?¿se limitaron a ser autores de "consenso" reforzando lo que otro decía sin tener ni remota idea?¿jugaron al juego de los mediocres que consiste en que yo te incluyo en mis artículos como co-autor y tú me incluyes en los tuyos y así parece que publicamos el doble (o el cuádruple si se juntan 4)? 

Yo, francamente, cuando menos veo poca ética en los dos hombres y las dos mujeres que han contestado "no tenemos nada". Más vale que sea verdad y en ese caso sólo será una sinvergonzonería de científicos sin escrúpulos. Firmar algo como si lo hubieras hecho tú. Asqueroso. Me temo que la cosa sea peor. Y se trate de venalidad. Una de las implicadas es Susan Solomon. El jefe del IPCC y empleado de ZP, Rajendra Pachauri, la acaba de proponer como "pensadora del año 2008" para la lista de 100 personalidades que elabora TIME. Fue una de las coordinadoras de uno de los cuatro capítulos del 4º informe del IPCC.

Te descojonas.

b 

Comentarios

#1 -

Esto ya me empieza a recordar al arquetipo de fraude científico que define Judson es su libro Anatomía del Fraude Científico

Lapidario

 "El grupo Ecologistas en Acción denuncia la aparición de un pez con graves alteraciones genéticas. Fue encontrado por dos biólogos alemanes en el embalse del Sobrón, en las cercanías de la central nuclear de Garoña" - septiembre 2002

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¿Qué estoy leyendo?

LA CHINA EMERGENTE Wu Xiaobo - Ed. KAILAS/€19.90

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