Dineros públicos, proselitismos privados

En su libro The honest broker (algo así como El intermediario sincero) Roger Pielke Jr. se interroga por el papel de los científicos en las sociedades modernas. Les atribuye, yo estoy de acuerdo, una mayor influencia de la aparente, derribando el mito de la torre de marfil y el científico neutro aislado en sus pesquisas y hallazgos. Ensancha su responsabilidad porque de tales pesquisas y hallazgos se derivan opiniones que tienen influencia en las políticas, y la manera de presentarlas puede, de facto, "dictar" las políticas.

Siendo una influencia que puede llegar a "dictar" las políticas demanda de ellos una intermediación, en la transmisión y presentación de información, que sea sincera, de forma que los poderes públicos que tienen la representación legítima de la ciudadanía puedan, con información de la mejor calidad, establecer tales políticas. Por sincera entiende que el científico no pase su asesoramiento por el tamiz previo de su filtro ideológico, no niega que el científico, como individuo, tenga sus propias convicciones, ni siquiera que - como ciudadano-  sea abogado de una causa. Pero si de su trabajo se desprende que los gobernantes han de tomar un curso de acción u otro ha de reconocer el investigador que la legitimidad democrática para tal curso de acción está en los propios gobernantes elegidos y no en la "causa" del científico, es por eso que ha de ser un intermediario sincero. Si la "causa" es para él más importante que la sincera intermediación, entonces es mejor que abandone la ciencia y se dedique, como los dos electricistas de la foto, a jugar con los hilos de la política defendiendo su agenda ideológica. 

Oyes una conferencia de Luis Balairón, jefe de Predicción del clima en la AEMET y hay una intermediación sincera. Es un broker honesto. Otra cosa es que luego un periodista a la caza de titulares olvide todas las cautelas transmitidas, todas las incertidumbres enfatizadas, y resuma una conferencia llena de reservas con una cabecera que diga que mañana vamos a morir todos. Por culpa del cambio climático. Nada puede hacer Balairón, nada se le puede reprochar.

Otros científicos militan en una causa. Nadie discute su libertad académica, aunque en su nombre se digan y transmitan a veces cosas ciertamente necias. Y no se discute, yo estoy de acuerdo en no hacerlo, porque es más importante la libertad del individuo que el trastorno que pudiera causar dicha libertad por las necedades del necio. Vivir en libertad es lo óptimo, sólo en las dictaduras los trastornos se reducen al mínimo. Usando la fuerza, o el terror, claro, exterminando a los que trastornan al mesiánico dictador de turno poseedor de algún gran plan para salvar el mundo, el suyo, por supuesto. Si el científico es un gaianita o un medioambientalista extremo o verde radical vestido de perroflauta para empatizar con su alumnos, allá él. Y sus alumnos, si degluten sin masticar verdades y farfolla propagandística mezcladas, allá ellos. Tanto me da que se esfuerce en transmitir su causa y no seré yo el que vaya a decirle la causa correcta, si es que hay alguna.

Pero la libertad académica del individuo no supone - en mi opinión - que los fondos públicos que sufragan una investigación se puedan utilizar al arbitrio del investigador en apoyo de la causa. Yo sospecho que esto necesita ser explicitado con algunos científicos, porque a veces bajo el confortable manto de la libertad académica se utilizan unos fondos públicos para proselitismos privados. Es por eso que en muchos países con un nivel de ciencia superior al nuestro agencias y organismos públicos que satisfacen las solicitudes de fondos de científicos para sus programas de investigación este aspecto se estipula, y se explica, con claridad meridiana. Si los fondos fueran privados allá la entidad que los provee con sus criterios.

Por ejemplo, el programa de financiación federal para estudios marinos de los Estados Unidos - un país al que se pueden criticar muchas cosas pero no falta de transparencia en la vigilancia de cada dólar de los impuestos de los ciudadanos - lo indica con claridad

Probablemente la trampa más peligrosa en la utilización externa de fondos federales para la investigación es la del proselitismo de una causa. Son cuatro las razones que hacen del proselitismo de una causa una idea seductora

1.- Los apoyos que obtiene el científico que actúa como abogado de la causa entre aquellos que la comparten.

2.- El apoyo a una causa es simple y sencillo. Tomar posición no requiere disponer de todos los hechos, ni siquiera comprenderlos.

3.- Los abogados de una causa son percibidos como más útiles. Quienes llevan la carga de las decisiones - gobernantes - se sienten más cómodos amparándose en difíciles decisiones si encuentran un proselitismo científico que las justifica.

4.- Mayor velocidad en la toma de decisiones. La militancia científica por una causa presenta una única opción. Ahorra al gobernante la dificultosa tarea del examen de alternativas, cada una con sus ventajas e inconvenientes.

Pero el mismo documento pone al descubierto la trampa escondida en la seductora idea de la militancia cuando se trabaja con fondos procedentes de todos los ciudadanos, de la sociedad al completo, y hay razones poderosas para evitar la tentación del proselitismo científico

1.- Abogar por una determinada posición excluye a los que sostienen posiciones distintas. No hay nada malo en sí mismo - bien podría ocurrir que estuvieran equivocados - pero hay pocos absolutos en ciencia y ninguno en asuntos relacionados con las políticas públicas. Los "accionistas", gobernantes y ciudadanos, merecen conocer todas las posiciones.

2.- Las agencias y organismos que proveen de fondos públicos para la investigación no tienen la respuesta política correcta de entre diversas opciones, lo correcto depende de otros muchos impactos y cambios, y transformar, desde la militancia del científico, una abanico de información científica como si fuera la decisíón política a tomar aniquila el objetivo principal para el que se proveen los fondos, saber más, y suministrar información neutral más completa y de mejor calidad a los poderes públicos y ciudadanos, accionistas de los dineros, para reforzar su proceso decisorio en la implantación de políticas.

3.- No se necesita la investigación para el apoyo a una causa, ni para el proselitismo de la misma. No es necesario gastar esos dineros cuando se puede hacer sin ellos. De hecho las técnicas habituales en situaciones de fuerte apoyo a una causa incurren en interpretaciones sesgadas, informaciones parciales, malinterpretaciones deliberadas, apelación a argumentos emocionales, etc, técnicas todas ellas en franca oposición a la información científica sincera y, si no 100% objetiva, sí al menos con un alto nivel de neutralidad.

4.- Pérdida de objetividad, existe un historial bien documentado de rechazo de proyectos que entran en conflicto con una posición bien defendida desde la militancia. Por no hablar de investigaciones deliberadamente distorsionadas para producir los resultados deseados.

En definitiva, el profesional de la ciencia que se apoya en fondos públicos para sus proyectos debe evitar la trampa de la propia militancia, proporcionando la mejor información disponible y dejando aparte su causa reconocer que son los que se benefician (o pierden) con sus resultados, y pagan sus investigaciones, los que toman las decisiones. Gobernantes y ciudadanos. Y no los científicos mismos.

Yo no creo que en el debate sobre cambio climático determinados científicos - algunos españoles entre ellos - mantengan esta política de neutralidad con fondos públicos, de sus actitudes y declaraciones hay una clara militancia en favor de una posición, a veces extremista y radical. Y uno se pregunta si los fondos públicos están para sufragar esos sesgos ideológicos. A mí me parece que no.

b

Comentarios

#1 CIENTIFICOS

Imagen de Franky

Hola balsero, aparte de militancias y mas o menos fundamentadas filias o fobias que sin duda aquejan a los cientificos como a cualquier hijo de vecino, hay que apartarse de la consideracion reverencial que los ingenuos ciudadanos solemos conceder a estas personas.

El cientifico, al igual que cualquiera, tienen sus necesidades, sus hipotecas, los colegios de los niños, la letra del coche, incluso a algunos les dará por el duro naipe y no tendran tu habilidad para desplumar y resulten ser unos pichones. Desde el momento en que alguien un puesto de trabajo depende de que los resultados estén en consonancia con lo que espera quien lo contrató, es humano y previsible que algunas personas caigan en la tentacion de lastrar los dados, aunque sea solo un pelin que apenas se note. Tambien es previsible que el baranda que busca un determinado resultado elimine a los que no colaboran hasta conseguir el equipo adecuado. Por eso cada vez que oigo o leo la expresion "demostrado cientificamente" echo mano a la cartera y salgo de estampida.

saludos

#2 Reverencia

Imagen de balsero1968

Caro Franky, yo sólo reverencio al Zurdo que me enseñó a jugar poker; entiendo lo que dices, pero hay diferencia entre que un guiso esté un tanto salado y que esté incomible, y hay diferencias entre científicos y científicos y no todos van en el mismo saco. Ayer entrevistaban a Nemesio Heredia, un geólogo español que ha vuelto de una campaña en la Antártida. Separa perfectamente, al menos con nitidez para el ciudadano lego en ciencia, la opinión científica de su opinión personal como ciudadano en cuanto a la acción política. Esto le permite al ciudadano tener una información de mayor calidad.

Su opinión científica (con la que estoy de acuerdo)

Lo que se puede discutir es qué participación tiene el hombre en la aceleración del cambio hacia un clima más cálido

Su opinión en tanto ciudadano y en relación a la acción política (con la que discrepo y he explicado muchas veces el porqué)

¿Qué capacidad de regulación tiene la Tierra? No lo sabemos, pero vale más, como en el caso de la fiebre, contener la emisiones. Es prevención

Ahora compara su postura honesta con la apocalíptica posición de otros científicos españoles (también en campañas Antárticas) que mezclan las dos cosas de forma que no sepa el ciudadano qué es ciencia y qué es pura opinión política personal. Ciertamente prefiero a Nemesio. ¿Tú no?. Son dos niveles distintos de discusión los que ofrece, los dos legítimos, por oposición a la basura mezclada y revuelta de ecuaciones e ideología propagandística de los Duarte y cía.

saludos

b

#3 No lo entiendo.

Imagen de Vulcano

Amigo balsero, he estado leyendo con atención la entrevista con Nemesio Heredia , desde luego parece un científico más honesto de lo habitual, no denota ser un extremista del alarmismo, pero no consigo encajar afirmaciones como esta, sobre el calentamiento global:

¿Cómo se aprecia en la Antártida?

-Pues en la retracción de las masas de hielo. El núcleo de la Antártida se mantiene aún muy frío, pero no la periferia, la península Antártica, donde ya se nota muchísimo.

Con datos como estos:

http://www.ijis.iarc.uaf.edu/en/home/seaice_extent.htm

Yo me pregunto: se nota muchísimo con respecto a que periodo ? ¿ Se nota más cuando se observa en verano ? ¿ Se nota muchísmo también en invierno ? ¿ Tenemos referencias a otros periodos anteriores iguales o peores de lo observado ?.

La verdad, aunque soy un pobre diablo que entiende de clima lo justo, sigo sin fiarme de este tipo de declaraciones, se habla mucho de nuevas rutas navegables, de islas que ya se han sumergido por el aumento del nivel del mar, etc, etc, pero nunca he visto pruebas tangibles, si me pongo a buscar en Google sobre estos fenómenos solo soy capaz de encontrar propaganda, pero nada serio, por ejemplo, un buen reportage demostrando como un barco navega por una de esas rutas contrastandolo con documentos de archivo que prueben tal fenómeno, tampoco soy capaz de encontrar ningún tipo de video submarino que muestre esas supuestas islas sumergidas contrastandolo con algún documento cinematográfico anterior que pruebe que esa isla hace unos años se encontraba por encima del nivel del mar. Nada de nada, es imposible encontrar nada serio, solo propaganda y los efectos especiales del film "El día de mañana".

Por eso, aunque este señor parezca honesto, no tengo más remedio que dudar y sospechar. ¿ No será que también tiene miedo a perder la subvención ?

Saludos !!

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