
Leo por ahí el asombro de un redactor porque hay apuestas sobre el resultado de un posible embarazo en 2009 de la Princesa de Gerona, Dª Letizia. Pues sabe poco de apuestas el redactor porque las hay más extrañas. Wodehouse narra de forma genial como gente aburrida un verano en la campiña inglesa monta apuestas sobre la duración de los sermones de los distintos pastores de las iglesias de la comarca. Una apuesta estupenda porque en teoría los bondadosos pastores anglicanos son insobornables y no cabe pensar que alarguen su sermón por ganar un dinerillo apostando ellos mismos a través testaferros. ¿O sí?
También porque dice que si es madre de un niño se paga 11/4; si de una niña 13/4; y si de gemelos o trillizos, quien escoja esa posibilidad y acierte se llevará 25/1. Por la opción de que “no será madre” se paga 5/2. Algo se le olvida al redactor, seguramente que esas ofertas incluyen la devolución de lo apostado. A ojo, y con esos números que oferta, el corredor, si adicionalmente hubiera de devolver lo apostado, sólo se estaría cubriendo alrededor del 80%. Demasiado riesgo. Algo falta, porque apostando 53,26€, 47€, 7,7€, y 57,14€ respectivamente se obtiene una ganancia de €200 - si además me devuelven la cantidad apostada - frente a un desembolso de €165. Si el corredor incluye ya en esa oferta devolver la cantidad apostada entonces las cosas son distintas, el desembolso sigue siendo €165 pero las ganancias bajan a 146,5€, 153€, 192,5€, 143€. Sólo los trillizos y gemelos dan dinero haciendo perder 27,5€ al corredor (un 17%) frente a ganancias de 18,5€, 12€, 22€, lo que deja al corredor prácticamente sin riesgo sin más que procurar que las cantidades apostadas a trillizos o gemelos estén cubiertas por el resto de las apuestas y si un chiflado aparece apostando €1.000.000 a trillizos más le vale encontrar apostantes que cubran ese millón con otro millón adicional correctamente repartido entre las demás opciones. O hacer lo que haría yo. Sospechar inmediatamente de la ludopatía del ginecólogo de la Princesa de Gerona. Y llegar a un acuerdo secreto con él
. Ginecólogos y pastores anglicanos son gente a vigilar si hay apuestas de por medio. Los números convendría revisarlos, están hechos con una calculadora baratucha que llevo en el coche, tiene el logotipo del PP y lo mismo es la que usa el alcalde golfo pepero ese que ha entrullado el justiciero Garzón que mata venados y guarros y moscas con el rabo cuando está aburrido.
Donde no hay dudas y por eso no apuesto es en las elecciones vascas. ¿Por qué?, porque el corredor estimo a ojo que se ha cubierto en un 30% , por lo menos, por lo que no vale la pena hacerles ricos con mi dinero.

Hay apuestas políticas, apuestas maternales y apuestas asesinas. Anteayer pasó por el trámite de ser interrogado por el Senado - por el que pasa todo alto cargo que el presidente estadounidense quiera nombrar - el señorito verdepijo climático John Holdren. Señorito del que hablaron aquí en Valdeperrillos los muy honorables redactores de
, que saben mucho de apuestas.
Ese interrogatorio, que está grabado, tiene pocas escapatorias si eres mentiroso y quieres ocultar algo. Siempre suele haber una saducea cuestión del tipo ¿hay algo que debiéramos saber y que no haya dicho?
. Si a posteriori sale a la luz algún pufo tuyo esa pregunta saducea anula la excusa del "no me preguntaron".
John Holdren aspira a pasar el trámite, le interrogaron y decidirán en unos días, para ser aprobado como máximo cargo asesor de Obama en Ciencia y Tecnología (Director-designate of the Office of Science and Technology). Los venerables senadores le preguntaron por las cosas que les interesan, o sea, ¿qué pasa con el Estado que me eligió?. Así, el senador de Florida y el senador de Texas, dos estados con miles de empleos entre directos e indirectos, ligados a la NASA y sus multimillonarias inversiones en Cabo Cañaveral (Florida) y Houston (Texas), acorralaron a Holdren hasta escuchar lo que buscaban: la NASA es muy importante y no habrá recortes de empleos ni inversiones en sus estados bla, bla, bla.
SIn embargo un senador pejiguero, el senador Vitter de Louisiana, le recordó a Holdren sus predicciones realizadas hace 40 años cuando afirmó que todos íbamos a morir antes del año 2000 por culpa del cambio climático y la super-población del planeta. Tanto Holdren como su colaborador Ehrlich se hicieron ricos propalando esa patraña escrita en 1971 que tuvo un enorme éxito en forma de varios libros en los que sin ningún pudor se apelaba a medidas coercitivas para limitar la reproducción de los seres humanos y se predecían cosas como hambrunas inevitables por la escasez de alimentos y materias primas. ¿Cómo reaccionó anteayer Holdren enfrentado a su incumplida profecía?, pues protegiéndose con vagos comentarios sobre lo difícil que es predecir el futuro. ¿Ha aprendido alguna lección el señorito Holdren?, parece que sí
No se debe probar la consistencia de las teorías de uno realizando apuestas sobre las predicciones
La moderación de Holdren tiene que ver con una apuesta suya, claro. Aún le pica y le escuece.
A este hombre de Obama se le ocurrió apostar en 1980 contra el economista Julian Simon. La pretendida "escasez" que anunciaba Holdren en la década de los 70 elevaría los precios de los metales a las nubes. Simon le desafió. Los cinco metales elegidos por Holdren y Ehrlich nunca escasearon y, de hecho en el año 2002 el precio de esos metales se había desplomado por debajo de los niveles de 1950.

La apuesta asesina de la hambruna y la escasez 1950-2002. La línea negra es el promedio de los cinco metales y - salvo el cromo - todos por debajo en 2002 de los precios en 1950. La apuesta fue hecha en 1980. Los metales los eligieron Holdren y Ehrlich.
Holdren y Ehrlich perdieron la apuesta, claro. El economista Simon ofreció repetir la apuesta. Ahora les daba a los dos apocalípticos ventaja. En lugar de metales les ofreció que eligieran el indicador de bienestar que desearan los dos profetas que "asesinaron" a la humanidad en los 70, alimentos per cápita, esperanza de vida, etc.
Se negaron.
Eso no impidió que continuaran propalando sus lúgubres predicciones en libros, artículos, conferencias y entrevistas. Aunque ahora ya no apuestan
Es mejor ser asesor de Obama.
b
Comentarios
#1 Armstrong
Muy bueno el post. Es muy esclarecedor.
Por cierto, me preguntaba cómo iba la apuesta que lanzó el Dr. Armstrong a Gore. Supongo que Gore ni está ni se le espera.
Recuerdo que, cuando yo era pequeño y tenía algua discursión con algún compañero de clase sobre algún tema comprobable (cuántos puntos le sacaba el Madrid al Barcelona, o de cómo Supermán hacía que la Tierra girara al revés), el debate siempre acababa igual: "Me apuesto un duro" con la mano extendida (el escupitajo en la palma era opcional, yo no lo hacía nunca). Si el otro no estrechaba la mano, yo había ganado y el otro era un bocazas.
Todo el mundo sabía eso.
#2 Apuestas
Caro Anderton, las apuestas son cosa peligrosa y, a la vez, intrigantes. En general el apostador experto lo hace por ventajas buscadas
. Dicen que la inspiración de Newton para su gran obra sobre los principios matemáticos de la filosofía natural no procede tanto de una manzana cayendo como de una apuesta que hizo el arquitecto británico Wren, ofreciendo 40 chelines del siglo XVII a cualquiera capaz de deducir las leyes de Kepler a partir de la ley de la inversa del cuadrado. Quizá es cierto porque a Newton, como a mucha gente, le gustaba el dinero, y en cierta forma apostaba porque jugaba en la Bolsa. Tras perder una fortuna especulando con los valores de La Compañía de los Mares del Sur - una burbuja económica de su época parecida a las hipotecas basura, el ladrillo español, o las punto.com - declaró,
Puedo calcular el movimiento de los cuerpos celestes pero no la locura de los seres humanos
Suficiente para que yo crea en la necesidad de la Ética y la Filosofía. Puedes pasar un buen rato leyendo como lo que ocurre ahora con la exuberancia financiera de chalados de la Bolsa no es muy distinto de lo que pasó en los mercados londinenses hace 300 años, en un artículo de la revista de Harvard de hace 10 años cuyo título yo traduciría como Los Mares del Sur de los cojones!
En cuanto a Letizia la apuesta más segura es preguntarle a ella y ofrecerle a Su Alteza ir a medias en las ganancias. No hay nada ilegal en el asunto que yo sepa y en cuanto al aspecto ético es notoria mi brutal ignorancia sobre Aristóteles
así que se lo he preguntado a Dª. Letizia. Confío en que no lo considere una impertinencia y me detengan. La propuse, por salvar la imagen, que su parte de las ganancias iría a una organización social sin ánimo de lucro de su elección salvo ecologistas chiflados. Espero respuesta.
Mi parte no puedo donarla a una oenegé. Ya me la estoy gastando en acaparar varios cientos de miles de bombillas incandescentes con un socio chino que tengo. Cuando las prohíban a finales de este año las venderé a buen precio en el mercado negro habiéndolas adquirido yo a un coste ridículo. Y dentro de 300 años se estudiará en la escuela de negocios de Harvard el caso Las Bombillas Ecológicas de los cojones!, que convirtió en magnate a balsero y a un misterioso chino exiliado, cerdos-imperialistas-capitalistas-plutócratas sin escrúpulos que se aprovecharon de las bondadosas leyes socialistas y oprimieron una vez más al alienado proletariado.
saludos
b
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