Sobre los orígenes históricos de la especulación
Herodoto — Mié, 29/10/2008 - 13:53
Está muy extendida la idea de que la especulación con las mercancías con el objeto de conseguir más dinero es una actividad propia del capitalismo. Probablemente el origen de esta idea está en Marx, que en "Contribución a la crítica de la economía política" y "El Capital" distingue dos tipos de comercio, según cómo se desarrolle éste.
El ciclo que podríamos llamar "clásico" del comercio correspondería a un esquema M-D-M (mercancía-dinero-mercancía). En él el agente del ciclo posee una mercancía, la cual vende a cambio de dinero para con éste obtener a su vez una nueva mercancía. Nuestro agente perseguía desde el principio la segunda mercancía, y para conseguir ésta disponía de la primera mercancía. Lo que en su momento solo hubiera sido posible con el método del trueque, gracias a la invención del dinero se facilita enormemente. La racionalidad del comportamiento del agente es evidente y no precisa ninguna explicación.
Ahora bien, una vez que existe el dinero, el ciclo puede recorrerse de un modo distinto, esto es, con un esquema D-M-D (dinero-mercancías-dinero). En este caso el agente económico adquiere una mercancía para después venderla. Al principio tenía dinero y al final vuelve a obtener dinero. Pero aquí la racionalidad del agente requiere una explicación: ¿por qué recorrer este ciclo? La respuesta es clara: nuestro agente espera (lo consiga o no) que la segunda cantidad de dinero sea mayor que la primera. Cuando el dinero es empleado de esta manera se transforma, según Marx, en capital. La diferencia entre dinero y capital sería simplemente la forma en que éste entra en circulación.
Sin embargo esta forma de actuación, conocida como "especulación"(*), no es exclusiva del capitalismo, a no ser que situemos el origen del capitalismo (y del burgués) en un tiempo muy anterior al fijado por Marx con la invención de la máquina de vapor. Así, en el capítulo IV del libro primero de la "Política" de Aristóteles, tenemos a un Tales de Mileto metido a especulador:
Citaré lo que se refiere a Tales de Mileto, a propósito de una especulación lucrativa que le dio un crédito singular, honor debido sin duda a su saber, pero que está al alcance de todo el mundo. Gracias a sus conocimientos en astronomía pudo presumir, desde el invierno, que la recolección próxima de aceite sería abundante, y al intento de responder a algunos cargos que se le hacían por su pobreza, de la cual no había podido librarle su inútil filosofía, empleó el poco dinero que poseía en darlo en garantía para el arriendo de todas las prensas de Mileto y de Quíos; y las obtuvo baratas, porque no hubo otros licitadores. Pero cuando llegó el tiempo oportuno, las prensas eran buscadas de repente por un crecido número de cultivadores, y él se las subarrendó al precio que quiso. La utilidad fue grande; y Tales probó por esta acertada especulación que los filósofos, cuando quieren, saben fácilmente enriquecerse, por más que no sea este el objeto de su atención.
Aunque tengo serias dudas acerca de la veracidad de esta historia (ya quisieran los meteorólogos de hoy en día poder predecir las cosechas con esa facilidad), demuestra que la "especulación capitalista" era ya conocida por los antiguos griegos.
(*)Cuando llamo "especulación" a la segunda forma de actuar, doy por hecho que el agente no ha realizado ninguna transformación en la mercancía. Cosas como, por ejemplo, trasladar la mercancía de un lugar en el que es abundante a otro donde es escasa la considero como cierta forma de transformación.
Tomado de http://evocid.blogspot.com/
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Especular sobre la especulación
Santojito — Mié, 29/10/2008 - 19:43Estoy conforme en el fondo de la exposición: la especulación es más antigua que la tos.
Discrepo en cómo usas algunos conceptos; no quedan claros o directamente están equivocados.
En el párrafo tercero explicas lo que, dices, se conoce como especulación. Creía que yo (que vendo viajes) era un minorista, un intermediario, pero resulta que soy un "especulador". No transformo mercancías, lo único que hago es sumar una comisión al precio neto del mayorista o proveedor. Podría argumentarse que realizo una gestión -hacer reservas-, pero en el precio final ya agrego al cliente unos "gastos de gestión". O sea que no es eso; soy un especulador.
Si quieres, debatimos qué es exactamente la especulación (que para Weber estaría relacionado con lo que llama capitalismo aventurero; en todo caso no es capitalismo en sentido moderno, racional y regido por el ethos que él describe). Seguro que alguien nos ayuda a aclararlo.
Vamos a ello
Herodoto — Mié, 29/10/2008 - 20:47Me parece bien el debate que propones, aunque, ¡pardiez!, estaba pensando en dejar este tema para otro post.
Cuando digo "transformar" la mercancía hay que entender el verbo en un sentido muy amplio para no caer en absurdos como el que planteas. En este sentido, transformar la mercancía viene a ser lo que se llama habitualmente "incorporar un valor añadido". Así, tu sí haces una transformación en tu mercancía: la haces más accesible a tus clientes, que seguramente no podrían acceder al mayorista con las mismas facilidades que tu (al mayorista, por las razones que sean, no le interesa la venta al por menor).
Tu actividad es similar a la de quien transporta pescado desde la costa al interior, la diferencia es que el "intermediario" de pescados ofrece un producto y tu un servicio. Dejando pues claro lo que entiendo por "transformar", insisto en la misma idea: especulador es el que comercia con mercancías tratando de aumentar su precio sin incorporarles ningún valor añadido.
En terminos marxistas: el capitalista "productivo" ejecutaría un ciclo D-M-M'-D', mientras que el capitalista especulador lo haría según D-M-D.
Si algún otro de los conceptos que manejo te parece oscuro o equivocado te agradecería que me lo señalaras para poder corregirlo o aclararlo. Saludos.
No eres un especulador
Alucinado — Jue, 30/10/2008 - 09:48No se puede mantener un inventario de viajes a la espera de que suban los precios.
De Mesopotamia a Silicon Valley
Santojito — Mié, 29/10/2008 - 21:16Es lo más bonito que me han dicho nunca. (Lo de que incorporo un valor añadido; aunque incorporar y añadir suene un poco redundante : )
Sin embargo, lo mismo que yo vendo, está en Internet, en las agencias de viajes online. E incluso cada vez es más frecuente que los mayoristas realicen venta directa, sin mi intermediación. Las compañías aéreas lo hacen. Los hoteles se están apuntando a la moda.
Salvo en determinadas ocasiones donde se hace una auténtica labor de asesoramiento (he ahí el valor añadido), te juro por el niño Jesús que mi ciclo es D[inero] – M[ercancía] – D[inero].
Tú te basas en Marx; yo en Weber. Quizás eso explique nuestras discrepancias.
De lo que no tengo duda es que, según Marx o tú, soy un especulador.
Más allá de lo mío, tu incoherencia radica en que para Marx el capitalismo (y por consiguiente, la especulación capitalista) no se remonta a tiempos tan antiguos. Otros modos de producción dominaban la economía y la sociedad.
El título de este comentario es puramente comercial, para crear valor añadido al post : )
Culos y tetas
Herodoto — Mié, 29/10/2008 - 21:47Santojito, te prometo que para mi no eres un especulador. Tampoco creo que lo fueras para Marx, pero eso no lo tengo tan claro (no recuerdo ahora que Marx definiera la especulación). El entorno no os permite especular, sencillamente. Si el panorama de tu negocio es tan crudo como lo estás poniendo, mucho me temo que necesitareis incorporar algun otro tipo de valor [añadido] al producto para sobrevivir.
P.D. A ver si aprendes a dar valor añadido a los post con el título
Crudo, crudo
Santojito — Mié, 29/10/2008 - 23:25No recuerdas que Marx definiera la especulación. Sin embargo escribes un post sobre los orígenes de la misma, tomando como autor principal de apoyo a Marx.
Jo, macho.
Te cuento lo que pensaba Weber, para aclarar por qué yo no soy un especulador, lo cual es una verdadera pena.
Para él, la especulación tiene un componente aventurero. Una característica típica, mirando atrás, de capitalistas de Babilonia, Grecia, India… que prestan su dinero para financiar guerras y piratería, que se convierten en empresarios coloniales invirtiendo en esclavos y tierras desconocidas, que subvencionan a condotieros para promover guerras civiles, que arriendan cargos o impuestos.
La organización racional-capitalista del trabajo formalmente libre, que es lo que Weber analiza en profundidad, es la antítesis de lo anterior. El campo semántico que describe este capitalismo moderno contiene expresiones como prudencia, trabajo, cálculo de probabilidades y de los riesgos, balances, etc.
Pero Weber era genial. Dice en la Nota 2 de la Introducción a su Ética protestante y el espíritu del capitalismo: “Naturalmente, la antítesis no debe entenderse de modo demasiado radical. (...) El capitalismo aventurero orientado a la política guarda conexiones históricas íntimas con el capitalismo industrial racional, como lo demuestra, por ejemplo, el origen de los bancos, debido en la mayoría de los casos a negocios políticos realizados con motivo de guerras, por ejemplo, el Banco de Inglaterra (…)”
Los bancos y los piratas... ay, cuántas cosas tienen en común, jeje
¿Ein?
Herodoto — Mié, 29/10/2008 - 23:54Santojito, no creo que haya ningun problema en usar ideas de Marx para defender las mias propias. Es más, te prevengo de que es algo que hago con mucha frecuencia y con multitud de autores. Creo, además, que dejo bastante claro en el post original que no estoy de acuerdo con él en determinadas cuestiones, y el autor que tomo como referencia principal para situar los orígenes de la especulación es Aristóteles.
No dejaré el texto correspondiente de Marx por ser demasiado largo, baste con un enlace
http://www.angelfire.com/folk/latinamerica/CapitalMarx/Seccion2.html
El atesorador racional
Santojito — Jue, 30/10/2008 - 00:10Confirmado, entonces:
Marx no me llamaba "especulador", eras tú el que lo hacía.
Lo que has hecho es tomar la "fórmula mercantil" [D-M-D'], que es la fórmula general del capital1 y denominarla "especulación".
Hablemos de fútbol, o hagamos como que esto no ha pasado, o... jo, macho.
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1. Del enlace que has puesto sobre 'El proceso de producción del capital', de Marx: Hay que tener en cuenta, sin embargo, que "sin asumir la forma mercantil, el D no deviene K" (188). "En realidad, pues, D-M-D´, tal como se presenta directamente en la esfera de la circulación es la fórmula general del capital" (190).
Pues bueno
Herodoto — Jue, 30/10/2008 - 00:39Santojito, te sugiero que vuelvas a leer el post original, en él ya dije a lo que llamaba "especulación" y lo que yo daba por hecho al emplear la palabra. Supongo que pude haberme expresado mejor, pero, desde luego, no dije lo que tu dices que dije.
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