La publicidad engañosa es un delito
Herodoto — Sáb, 08/11/2008 - 16:09
Comienza el video. Una chica joven armada con un ordenador está viendo una web de películas. Tras, tal vez, elegir la película, hace click en el botón "download". Una película comienza a descargarse a una velocidad de vértigo (menudo ancho de banda que se gasta la chica). Fin de escena. Aparece ahora en pantalla una leyenda: "No robarás un coche". Nueva escena. Un tipo trata de forzar un coche con una palanca mientras suena una sirena de fondo. Nueva leyenda: "No robarás un bolso" y mientras una tipa lee distraída la carta en un restaurante, otro hombre echa mano al bolso que ella tiene colgado en su silla. Otra: "No robarás un televisor", y vemos cómo dos ladrones sacan la tele de una casa. Una más: "No robarás una película", y vemos como un individuo en un videoclub se mete una cinta debajo de su cazadora... ¡alto así! volvamos atrás: ¿No era esto lo mismo que hacía nuestra primera chica? Nueva leyenda:"El robo en internet queda registrado". Volvemos a ver a nuestra fémina protagonista inicial aun descargándose la película. Pero ahora vemos que puede redimirse, tiene una alternativa: vemos también en pantalla un botón que dice "cancel". "El robo es ilegal" nuestra chica recapacita y se va, ¿tal vez al videoclub a comprar la película? "La piratería es un delito" y pantallazo final: "Ahora la ley actúa", con los sellos de los Ministerios de Cultura y de Justicia.
No veo yo muy claro el final. Si la ley ahora (¿antes no? ¿cuando cambió la cosa?) actuara , dudo mucho que ese anuncio se pudiera emitir, pues la publicidad, se supone, no puede engañar. Pero no es solo eso, que la publicidad me trate de engañar es algo a lo que estoy desgraciadamente acostumbrado. Es que ese anuncio en el que se me llama ladrón lo he pagado yo, y lo tengo que ver cada vez que voy a determinadas salas de cine. Forma parte del precio que he de pagar para ver una película fuera de la pantalla del ordenador, y por mi parte un motivo añadido para tratar de ver la película por otros medios.
La crítica al anuncio se hace sola. Comparar a la chica que se descarga una película con el ladrón de videoclubs para insinuar que cometen el mismo delito es una memez propia de barra de bar. Que dos ministerios del Estado del que formo parte se presten a colaborar (y probablemente a dar alguna subvención) en esa farsa es algo que me avergüenza.
La moraleja del anuncio es una verdad a medias.
He de reconocer que es cierto que la ley actúa, pero solo a veces.
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El video
Herodoto — Sáb, 08/11/2008 - 16:32He tenido problemas con la inserción del video. Helo aquí:
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