
Es notorio mi desconocimiento de Aristóteles, me enteré solo hace poco de su categorización y eso es culpa mía, no saber entender las críticas de Schopenhauer al maestro macedonio cuando habla de lo contingente hace que me muestre humilde y renuncie a titular este texto Apuestas contingentes, es por eso que lo titulo en cambio Apuestas contingentes, el gobierno de Zapatero alaba a Aznar
, porque yo lo sé todo sobre apuestas, aunque no sea Aristóteles. Yo soy así. He pasado una agradable tarde consumiendo un Vega Robayna de formato torpedo y haciendo volutas mientras leía la presentación que nuestra ministra de Economía y su viceministro realizaban a los sesudos analistas del Financial Times. Ya no hay duda. Es una apuesta contingente.