Materia pero Oscura
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¿qué pretenden?
balsero1968 — Dom, 25/02/2007 - 15:24
Cara LunaBruna
No son todas las versiones, ni siquiera todas las oficiales. La percepción recibida a través de los medios provoca esa sensación. Pero dentro del mundo académico y también en la periferia del mismo la situación es distinta. Hay un fortísmo enfrentamiento. Ese enfrentamiento no trasciende en los medios. Conozco dos personas, trabajan en el mismo grupo de paleoclimatología, y están en soberano desacuerdo sobre los mismos datos. ¿Por qué?.
Es imposible para mí dar una opinión sin introducir un sesgo ideológico porque atribuyo intenciones ulteriores a los propagandistas del alarmismo. Ese sesgo ideológico es mío, pero lo creo bien fundado.
El ecologismo, en su versión más extrema, ha reclutado los restos de la izquierda radical y de los sectores anti sistema. Encontró, en una organización inefectiva y fragmentada, sin ningún poder real, la ONU, un foro, ignorado por las potencias políticas, donde prosperar. A las potencias tanto les daba tales enredos porque, en su desprecio por la organización, creían poder manejar todos los temas calificados como de interés *real* de forma unilateral ó multilateral pero desde luego no en el marco de la ONU.
Mientras tanto el discurso apela a un sentimiento de culpa y cala. Los gobernantes, de izquierdas y de derechas, de cada país individual en el mundo desarrollado perciben ese sentimiento de culpa y excluyen ofenderlo en su discurso político. Otra cosa es lo que piensan. Aplican lo que sus asesores llaman el 'principio de precaución'. Si ocurre algo lo estamos haciendo bien. Si no pasa nada pues mejor todavía. Mientras un grupo de burócratas, con el apoyo de un movimiento muy organizado, se refugiaba en una causa con un mensaje de buena voluntad, justicia global, espíritu new age y aspiraciones erróneas sobre el tercer mundo, nada pasó. Pero en 2000 en una conferencia, que abandonó EEUU, con Mr.Clinton y Mr. Gore en la presidencia y vicepresidencia, se decidió dar un paso más y proponer lo que más tarde serían los acuerdos de Kyoto. La UE, se unió a un discurso voluntarista que coincidía con los buenos sentimientos de sus ciudadanos y basado en un informe rotundamente manipulado. Y tomó decisiones económicas. Decisiones basadas en informes falseados, en aseveraciones no demostradas y con unas intenciones, las que mencionaba antes, ya muy distintas. Se trata de la imposición por una puerta falsa de criterios radicales minoritarios que modelan un cierto tipo de política.
Desafortunadamente los más perjudicados por esta política radical, pero de radicales de países ricos, serán los más desfavorecidos. Imponer cuotas al desarrollo, Kyoto, es propio de quien siendo rico no le importa lo que le ocurra al miserable. Desafortunadamente los países pobres no podrán producir en condiciones de eficiencia energética tipo Kyoto y encontrarán nuevas barreras arancelarias a sus productos, como excusa, en los mercados de los ricos. Los ricos, sus industriales, sus agricultores, sus transportistas, dirán que ellos son super-super-Kyoto y alzarán la voz a sus gobiernos para evitar la competencia de los desheredados. Desafortunadamente la mano de obra menos cualificada de los países ricos verá como vuelan sus puestos de trabajo. Porque las condiciones energéticas de eficiencia super-super-Kyoto encarece los costes intensivos en mano de obra y, ahora, también en energía, de tal modo que los accionistas tomarán la decisión de reubicar sus factorías en otros sitios. No perderá el puesto un picapleitos presumido. Lo perderá el capataz y una cuadrilla de 50 personas de una fábrica de azulejos. Esta inconsciencia, este sentimiento utilitario de corto plazo de la política no debe sorprendernos. PP y PSOE piensan lo mismo, en voz alta, de este tema. Puedo garantizarte que no piensan lo mismo en voz baja. Digo que no debe sorprendernos porque ha habido gobiernos que han tomado decisiones de ir a una guerra buscando armas de destrucción masiva, armas que no existían. No había una ó dos. Ninguna. Ni el PSOE, ni luego el PP, ni nuevamente el PSOE quieren arriesgarse a reconocer nuestra necesidad de retomar el programa nuclear por poner un ejemplo. Esperan que la vía de los hechos, la escasez energética, ó un barril a US100$, dicte la política.
Pero hay soluciones.
Un saludo
b.
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Un barril: US$100
balsero1968 — Mié, 02/01/2008 - 20:02En febrero del año pasado escribí
Ahora el gobierno queda al pairo de circunstancias externas más allá de su control. Sin duda a algunos acérrimos les aliviará el bálsamo gubernamental de la salmodia "no es culpa nuestra".
A otros no.
b
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