Cambiando el pasado

Si crees que no se puede cambiar el pasado es que no eres climatólogo.

John Goetz ha revisado, en un trabajo casi de arqueología de datos, los métodos del Instituto Goddard para registrar y mantener las anomalías globales de temperatura. Recordemos que el Goddard, más conocido como el GISS, es la morada de los más eximiios ejemplares del histerismo climático.

Cualquier lector pensaría que si yo digo "en mis registros figura la Temperatura global del tercer trimestre de 1976 y es T" el año que viene por estas fechas yo podría decir "en mis registros figura la Temperatura global del tercer trimestre de 1976 y es T".  Pues no. Ya no será T. Es una situación curiosa en la que, en palabras del Goetz, se reescribe la Historia, dizque "temperaturas", una y otra vez.

Con todas las estimaciones y ajustes, nunca del todo explicados, que utiliza la gente del Goddard, para "calcular" una temperatura cuando el dato no está disponible (no se tomaron los datos, la estación de medidas no funciona, etc) una pregunta relevante como sospecha  emerge, "¿el fichero histórico de registros de temperaturas es estático?".

Después de todo uno espera que sea estático. Incluso si una temperatura se "estimó" no parece que haya razones para cambiarla. Podríamos aceptar que el dictador Franco murió el 19 de Noviembre de 1975 y no el 20 de Noviembre, pero difícilmente entenderíamos que cada año que pasa se nos dijera que murió en una fecha distinta. Eso no. Sería, ¿cómo decirlo?, un cachondeo

Pues eso es lo que hace el Goddard. Reescribir las temperaturas pasadas según se añaden las nuevas. Considera que las estimaciones de una temperatura pasada se verán afectadas según se añadan futuras temperaturas. Añadiendo la espeología a la arqueología John Goetz encuentra la ecuación que gobierna en el Instituto Goddard la temperatura de un trimestre dado -con los meses a, b, c - en un año dado. Esta es

Tq,n = 1/3 T"ma, N  + 1/2(Tmb, n + Tmc, n) - 1/6(T"mb, N+ T"mc,N)

Donde,

T" es la temperatura media, q es el trimestre, n es el año, a,b y c son los meses del trimestre y, finalmente, N  es el número total de años.

No hace falta ser un genio para darse cuenta de que a medida que se añaden nuevas temperaturas, a medida que el futuro ocurre, las temperaturas mensuales promedio cambian, como cambian esos promedios también lo harán las temperaturas trimestrales estimadas en el pasado y también lo hacen las temperaturas promedio anuales estimadas en el pasado. Reescribiéndose la historia una y otra vez.

Por ejemplo, una inspección no exhaustiva muestra que un 20% del fichero que contiene los datos de temperaturas con los que pretenden aterrarnos continuamente sufrió un promedio de 16 "cambios"  en los últimos 30 meses. Como si hubiéramos cambiado la fecha de la muerte de Franco 160 veces desde que se murió.

Si se puede reescribir a voluntad el pasado, cualquier bobada es posible.

Es lo que hay.

 

PS. fuente, John Goetz, Climate Audit