Nota de prensa de CC.OO. sobre la paga extra de Navidad de los funcionarios

NOTA DE PRENSA. 18 de julio de 2012. NINGUNA EMPLEADA O EMPLEADO PÚBLICO DE LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO  COBRARÁ LA PAGA EXTRA DE DICIEMBRE


Como consecuencia de las declaraciones del Ministro Montoro relativas a que los empleados públicos de cualquier administración pública que cobren menos de 1,5 veces el salario mínimo interprofesional (SMI) bruto, concretamente 962 euros, no verán suprimida la paga extra de Navidad, pretendiendo dar a entender de que existe un número  determinado de personal funcionario y laboral, que sí va a percibir dicha paga extra.

Ante estas declaraciones, tenemos que decir que Montoro pretende confundir a las empleadas y empleados públicos. NINGUNA EMPLEADA O EMPLEADO PÚBLICO DE LA ADMINISTRACIÓN GENERAL DEL ESTADO COBRARÁ LA PAGA EXTRA DE DICIEMBRE.

Si tomamos  como referencia el sueldo más bajo de Personal Laboral del III Convenio Único  de  la Administración General del Estado, sin trienios, sin complementos, sin productividad, y con jornada
completa, la retribución bruta supera dicho límite, puesto que el salario base mínimo es de 978 euros y faltan por añadir retribuciones complementarias. 

En el caso de los funcionarios de la Administración General del Estado (AGE), los últimos que han ingresado en los puestos de menor  retribución han percibido alrededor de 1.000 euros brutos, también una cantidad superior a la determinada por Montoro.

Por tanto, todas las empleadas y empleados públicos de la Administración General del Estado verán minoradas sus retribuciones por la eliminación de la paga extra de Navidad, al no serle aplicable una excepción que “con tanto bombo” ha mencionado el Ministro de Hacienda y que es absolutamente inoperante y demagógica.

Se puede concluir,  que la medida de mantener la paga extra a  un  determinado  número de funcionarios en virtud de su renta, carece de efectos y solo pretende crear distorsión y confusión en el conjunto de los empleados públicos que, en su práctica totalidad, verán  reducidos  sus ingresos injustamente por una crisis que no han provocado.

Comentarios

#1 -

Pues eso, que en CCOO no han tenido en cuenta la posibilidad de que un empleado público esté con jornada reducida y efectivamente sí pueda cobrar menos de 962 €/mes. De todas formas, sí es cierto que el número de afectados en todo caso es ínfimo en relación al total de empleados públicos de este país.
Por cierto, de lo que deberían quejarse los sindicatos es de que se les descuente el salario. Las pagas extraordinarias no existen como un complemento "graciable" del Estado o del empresario, sencillamente es una manera de distribuir el salario anual a percibir. Prueba de ello es que uno nunca cotiza a la Seguridad Social en más de 12 mensualidades, y de que es perfectamente posible solicitar el prorrateo mensual de las mal llamadas "pagas extraordinarias".
 
Un saludo

#2 -

  Artículo redactado por un funcionario del Grupo A. Difícilmente se puede expresar mejor la situación actual.

        Resulta que en la década prodigiosa del pelotazo, cuando media España se lo llevaba caliente a casa, cuando un encofrador sin estudios se embolsaba tres mil euros, cuando hasta el último garrulo montaba una constructora y en connivencia con un par de concejales se forraba sin cuento, cuando un gañán que no sabía levantar tres ladrillos a derechas se paseaba en Audi, los funcionarios aguantaban y penaban. Nadie se acordaba de ellos. Eran los parias, los que hacían números para cuadrar su hipoteca, hacer la compra en Carrefour y llegar a fin de mes, porque un nutrido grupo de compatriotas se estaba haciendo de oro inflando el globo de la economía hasta llegar a lo que ahora hemos llegado.

       Y ahora que el asunto explota y se viene abajo, la culpa del desmadre... es de los funcionarios!. Los alcaldes, diputados y senadores que gobiernan la cosa pública a cambio de una buena morterada no son responsables de nada y nos apuntan directamente a nosotros: somos demasiados, hay que ultracongelarnos, somos poco productivos. Los responsables bancarios que prestaron dinero a quienes sabían que no podrían devolverlo tampoco se dan por aludidos. Todos los intermediarios inmobiliarios, especuladores, amigos de alcalde y compañeros de partida de casino de diputado provincial no tenían noticia del asunto. Nosotros sí. Como diría José Mota: ¿Ellos? No. ¿Nosotros? Sí. Siendo así que ellos? No. Por tanto, nosotros? Sí.

        La culpa, según estos preclaros adalides de la estupidez, es del juez, abogado del estado, inspector de hacienda, administrador civil del estado que, en lugar de dedicarse a la especulación inmobiliaria a toca teja, ha estado cinco o seis años recluido en su habitación, pálido como un vampiro, con menos vida social que una rata de laboratorio y tanto sexo como un chotacabras, para preparar unas oposiciones monstruosas y de resultado siempre incierto, precedidas, como no podía ser de otra forma, de otros cinco arduos años de carrera. Del profesor que ha sorteado destinos en pueblos que no aparecen en el mapa para meter en vereda a benjamines que hacen lo que les sale de los genitales porque sus progenitores han abdicado de sus responsabilidades. Del auxiliar administrativo del Estado natural de Écija y destinado en Barcelona que con un sueldo de 1000 euros paga un alquiler mensual de 700 y soporta estoicamente que un taxista que gana 3000 le diga: joder, qué suerte!, funcionario.

       La culpa es nuestra. A poco que nos descuidemos nosotros los funcionarios seremos el chivo expiatorio de toda una caterva de inútiles, vividores, mangantes, políticos semianalfabetos, altos cargos de nombramiento digital, truhanes, pícaros, periodistas ganapanes y economistas de a verlas venir que sabían perfectamente que el asunto tarde o temprano tenía que petar, pero que aprovecharon a fondo el momento al grito de mientras dure dura! y que ahora, con esa autoridad que da tener un rostro a prueba de bomba, se pasan al otro lado del río y no sólo tienen recetas para arreglar lo que ellos mismo ayudaron a estropear, sino que, además, han llegado a la conclusión de que los culpables son..., tachán... ¡Los funcionarios!

      Soy funcionario. Y además bastante recalcitrante: tengo cinco títulos distintos. Ganados compitiendo en buena lid contra miles de candidatos. ¿Y saben qué? No me avergüenzo de nada. No debo nada a nadie (sólo a mi familia, maestros y profesores). No tengo que pedir perdón. No me tocó la lotería. No gané el premio gordo en una tómbola. No me expropiaron una finca. No me nombraron alto cargo, director provincial ni vocal asesor por agitar un carnet político que nunca he tenido.

    Aprobé frente a tribunales formados por ceñudos señores a los que no conocía de nada. En buena lid: sin concejal proclive, pariente político, mano protectora ni favor de amigo. Después de muchas noches de desvelos, angustias y desvaríos y con la sola e inestimable compañía de mis santos cojones. Como tantos y tantos compañeros anónimos repartidos por toda España a los que ahora algunos mendaces quieren convertir, por arte de birli-birloque, en culpables de la crisis.
 

Amigos funcionarios, estamos rodeados de gente muy tonta y muy hija de puta.
 

PD. Si alguien, en cualquier contexto, os reprocha -como es frecuente- vuestra condición de funcionario, os propongo el refinado argumento que yo utilizo en estos casos, en memoria del gran Fernando Fernán-Gómez:

¡¡Váyase usted a la mierda, hombre, a la puta mierda!!

#3 -

JB sin alcohol, el salario minimo interprofesional se entiende referido a la jornada legal de trabajo en cada actividad. Si se realizase jornada inferior, se percibirá a prorrata. Por tanto, si un empleado del estado cobra menos de 962 €/mes porque trabaja a jornada reducida, seguirá sin cobrar la paga extra.
Saludos. Antonia.

#4 -

La jugada consiste en hacer creer a la opinión pública que la inmensa mayoría de los funcionarios ganamos más de mil euros al mes, lo cual, en este momento es todo un sueldazo, así que no es para tanto que nos quiten una paga.

A esa cifra tan sospechosamente poco redonda que han escogido, 962 euros brutos, hay que restarle las deducciones por IRPF y, en mi caso, Seguridad Social, en otros casos MUFACE. A mí me descuentan casi un 20% de mi sueldo por esos dos conceptos, es decir, estamos hablando de que los que sí cobrarían la paga son aquellos empleados públicos que ganen menos de, digamos, 850 euros netos. Salvo alguna excepción como la que plantea JB (y eso suponiendo que alguien que gana unos 850 euros al mes pidiera reducción de jornada para quedarse en unos 500, que ya es excepción) ese sueldo no lo gana ningún empleado público. Ahora bien, el número de los que ganan cantidades netas entre 950 y 1100 euros apuesto a que se cuenta en cientos de miles, y de ahí que se haya puesto el listón en esa cifra imposible.

Juegos de este tipo, aunque no tan salvajes, llevan haciéndolos toda la vida. Durante las dos legislaturas que gobernó el PP, con el milagro económico aquel y todo, a mí, que estaba en el grupo de remuneración mayoritario, me subían el sueldo lo justo para aumentarme las retenciones de tal manera que, si en diciembre mi sueldo eran 100.000 pesetas, con la subida, en enero llegaba a la friolera de 97.000.

Manipula, que algo queda.

#5 -

hola yo soy personal laboral no docente no soy fijo soy auxiliar de control e informacion queria saber si nos quitan la paga extra de navidad. muchas gracias.