El viejo tiburón

Mié, 27/06/2012 - 16:13 -- Antonia

Un viejo tiburón quiso morir con los salmones remontando la corriente del amor hacia la muerte. En su camino hacia el origen, saltó diques y  meandros  y venció al ímpetu de los afluentes. Arriba en la montaña el mar le pareció una llanura apenas rizada por el  viento.

Aún se oye en las fuentes del Glaciar el bramido sordo y rotundo del viejo  tiburón. Había llegado hasta allí para tomar y devolver, para aprender y regresar. Sin temor, se lanzó al vacío. Peces de colores y risas de atún le bastaron para reconocerse en un mar abierto al azul esplendoroso.